Quien pudiera besar tu alma en esta noche bendita y encenderte las pasiones con el fuego de mi pecho. Quien pudiera dar por hecho toda esperanza vana que el cuerpo mío necesita y el alma mía reclama.
Desesperación corre en mi noche... es su perfume que desprende olor a hombre, yo me imagino que podría a mi mirarme y de un suspiro al paraíso transportarme. Al solo roce de su voz sobre mi oído que pare el sol de iluminarme es lo que pido.